
La impresora 3D ha sido fuertemente adoptada en los últimos años. Es una tecnología en crecimiento que ha abierto una nueva puerta de posibilidades en distintas industrias.
El 2020 será un año de despegue para las impresoras 3D, las cuales constituirán la próxima revolución tecnológica.
Este nuevo sistema de fabricación traerá grandes cambios en los modelos de negocio actuales.
Cabe mencionar que la impresión 3D se denomina la tercera ola de la revolución industrial. Esto imparte poder a las personas, para producir lo que quieran. Este nuevo sistema de fabricación traerá grandes cambios en los modelos de negocio actuales.
Esta impresora sera capaz de realizar réplicas de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un diseño hecho por ordenador. Surgen con la idea de convertir archivos de 2D en prototipos reales o 3D. Comúnmente se ha utilizado en la prefabricado de piezas o componentes, en sectores como la arquitectura y el diseño industrial.
En la actualidad se está extendiendo su uso en la fabricación de todo tipo de objetos, modelos para vaciado, piezas complicadas, alimentos, prótesis médicas (ya que la impresión 3D permite adaptar cada pieza fabricada a las características exactas de cada paciente), etc.
Para entender lo que es una impresora 3D, tenemos que pensar en un dispositivo que es capaz de generar cuerpos físicos sólidos tridimensionales mediante la adición capa a capa de un material, generalmente plástico ABS, pero como veremos más adelante no es el único material que se utiliza. Es decir que permite crear, sin la necesidad de utilizar cualquier tipo de molde, un objeto que luego podremos tomar en las manos.
La más importante diferencia que podemos encontrar entre las formas tradicionales de construcción de objetos y la impresión 3D es que mientras en el primer método el objeto a modelar se obtiene quitando el material sobrante, en la impresión 3D sólo se utiliza estrictamente el material a utilizar, lo que produce importantes ahorros, además de menor contaminación.
